martes, 6 de marzo de 2012

Publicación en el Facebook de J.P. Machillanda de mi relato "Sin Destino"

Enlace: https://www.facebook.com/groups/328888143801956/doc/372399029450867/


FELICITAMOS A TODOS LOS QUE PARTICIPARON EN ESTE CONCURSO QUE BUSCA INCENTIVAR A LOS JOVENES A LA LECTURA COMO FORMA DE ENTRETENIMIENTO Y A LA ESCRITURA PARA AQUELLOS QUE TIENEN NO SOLO EL TALENTO SINO LAS GANAS DE TRANSMITIR EMOCIONES A TRAVES DE LA TINTA Y EL PAPEL, PERMITANME PRESENTARLES AL JOVEN ESCRITOR QUIEN GANO ESTE AÑO ESTE CONCURSO:


El Ganador es:
Adrián Mariño Gutierrez
Seudónimo: Marinyo Adorian
Vive en San Miguel, Buenos Aires, Argentina
Su escrito: SIN DESTINO


 Sin destino
Otra pequeña brisa que llega hasta mi olfato, proveniente del portal que genera estruendo al ingresar otro condenado. Una turbia sensación fría y grisácea con aroma a encierro más que a libertad. Invadiendo mis dos únicos sentidos y sentenciándome a otro ciclo cumplido en este andurrial. Así mido el tiempo, porque no puedo ver el día o la noche. Mi etéreo cuerpo se siente pesado, y desganado. El infinito tiempo es más frustrante que el perpetuo lugar. Pues no estoy encerrado, más bien perdido en un desierto sin fin, que en lugar de tinieblas posee una abundante luz, tan radiante que me cegó los ojos del alma hace muchas brisas. Vago sin rumbo y a veces me estanco.

Un castigo corporal y doloroso sería menos humillante, que la eterna soledad de moverse sin tiempo y espacio. Otra brisa que se oye a lo lejos. ¿Por qué no puedo advertirlos? si ellos están condenados al mismo sitio. Mis pensamientos son cada vez más humanos, como alguna vez lo fui. Sigo desplazándome por el desierto, sin convicción aparente de que encontraré algo, o nada. Aquí estoy en un mundo infinito, encerrado, donde los límites no terminan ni en millones de brisas trasladándome, y dónde éstas no se hacen más claras o más lejanas. Pues siguen allí, perturbándome, como si no me hubiese movido nunca y tan sólo lo imaginara. No siento dolor, ni sed de venganza.

No percibo paz ni puedo palpar el camino. No veo, y tan sólo olfateo y oigo el susurro latente de una corriente, que marca mi indefinido tiempo y me tortura más y más con su insignificancia. ¿Qué más tormento que la ignorancia total, no del mundo, sino del universo entero? Si alguna vez puedo salir de aquí será por alguien más. Y eso es aún más degradante que mi interminable destino de desdicha. Otra brisa más. Es la tercera. Se ha cumplido un día más en esta prisión. Y continuo deambulando, pues ni siquiera tengo el don del agotamiento. Sólo de mi rutinario caminar sin fin.

Marinyo Adorian

No hay comentarios.:

Publicar un comentario